Tus ropas deslizándose lentamente por tus curvas me hicieron recordar cómo es que se sentía… y entre tinieblas comencé a palparme y sentir los escalofríos que solías ocasionarme en tantas noches de desvelos que vivimos…
Tus suspiros, tus gemidos cada vez más agitados con cada segundo, cada latido aumentaba su ritmo contándome al oído susurros ininteligibles de experiencias pasadas ya casi sin importancia, al menos para mí. Completamente atiborrada por mis pensamientos cerré los ojos y me perdí en una mirada ya sin respuesta alguna , inexistente en su mas pura complejidad.
Un día simplemente pensé que esto nunca acabaría, hoy que me encuentro sin ti y por mi propia decisión , no estoy segura de haber hecho lo correcto, te extraño y ya nada puedo hacer , solo tengo un hermoso recuerdo de lo que fue y lo que habría sido, sin un adiós solo un suspiro una mirada y un anhelo por encontrarte algún día, quizás en sueños, en delirios o en algún arranque del destino.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario