Nada de lo que digas podrá cambiar mi suerte tan solo esperaba tener una razón a la cual poder aferrarme. Tu sentir sé que no querrá dañarme pero a veces mis propias razones acorralan mi mente y pareciera escapar a mi propia realidad, y te pienso y te siento pero tú ya no estás, tan solo es una imagen perpetuada en mi mente en mis entrañas en el lugar al parecer más recóndito de mi propia existencia, y aunque trato de buscarte y sacarte de una vez por todas de mi jodida vida, aun sigues ahí esperando ya no se qué cosa…
lunes, 7 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario